jueves, 5 de noviembre de 2009

Pájaros XVI









Los pájaros -lo dije una vez- vinieron para quedarse.
Aunque algún descanso tomarán, y el primero de ellos se aproxima.

Son historias que beben de lo ya hecho y que se van retroalimentando entre sí.
Besos, mala memoria, diptongos, amor, helados de fresa y alfombras que no hablan.
Todos, de alguna manera, han asomado ya sus corazoncitos por las páginas desbordadas de este blog cajonero y absurdo.
De hecho la última de las tiras de hoy me dio para reinventar en personaje pirandello al inconmensurable "acento del diptongo".

También el amor y la poca memoria se dejaron ver como una "historia cuadrada" en una parte de ese corto que todavía no he enseñado.

Así es.
Todo regresa sin dudar a la economía de medios, a la pereza, a la poca o inexistente vergüenza...

Los pájaros descansarán (o hibernarán, o emigrarán) más o menos en un mes, pero volverán con la primavera y el sobrino Gregorio.
Ellos son así.