viernes, 12 de septiembre de 2014

jueves, 11 de septiembre de 2014

miércoles, 10 de septiembre de 2014

martes, 9 de septiembre de 2014

Pájaros CLXXVI





Si lo pienso bien, los pájaros tampoco se fueron nunca.
Estuvieron como ellos son: pesados, revoltosos, yendo y viniendo, sin saber, que si sí que si no, torpes, revoloteando, curiosos.
Pero están aquí. Están aquí ahora. Haciendo sitio -se dicen a sí mismos-para el mundo entero.
Mucho me parece a mí.

lunes, 8 de septiembre de 2014

Viaje a Rumania y Bulgaria I










Gente, gente, gente. Siempre la gente.

Gente a manos llenas, gente a flor de piel, gente que llama gente, que se esconde de gente, gente que vive, que mira, que sufre, que grita el instante a la mirada.
Todo el tiempo la gente. Tras la cámara la gente, tras el ojo la gente, tras la admiración -siempre infinita- la gente.

Uno no mira porque se vuelva invisible. Uno mira porque no existe. Existe la gente, la gente que hace que uno sea, que acabe siendo. La gente lo hace a uno, lo nace a uno, que se deja querer, se acuna entre gestos y crece toda una vida, su vida, ante otros ojos.

Siempre es lo mismo: dudas, miedos, inseguridad. Sacar o no sacar la cámara. Un nuevo viaje que comienza y en la mochila la misma pesada carga.
Pero luego aparecen ellos. La calle, la vida, la gente.
Y el ánimo se vuelca, a horcajadas.
Aparecen ellos, con su vida desde lejos, y yo me acerco sin saber, como si nunca hubiese aprendido nada.

Así fue este verano, en Rumania y Bulgaria. Como otros viajes, pero -quizá- todavía un poco más. Con la cámara, con la vida, con la gente.
Con la gente. Siempre con la gente.

domingo, 7 de septiembre de 2014

Mañana empiezo CLXXXIX



Lo bueno de la mano es que nunca se fue porque nunca estuvo.
O, si se me permite, que no puede volver porque nunca se fue.
El caso es que ahí está ella.
O no.
Yo me entiendo.

sábado, 6 de septiembre de 2014

Té y grafitos



























Hubo muchas, pero una de las principales razones para comenzar este blog hace ya más de cinco años fue "obligarme a dibujar".

Uno, perezoso y disperso hasta el límite de la indolencia, acaba descubriendo hasta qué punto la disciplina -al menos un poco- es necesaria para que salgan cosas.
Y aunque no salgan, que en el fondo eso es lo de menos.

Hoy, en el retome de las cosas, me veo en una tesitura parecida: necesito dibujar.
Sé que entre estas entradas hay y habrá mucha desvergüenza y pocos trazos, pero si como hoy me acabo viendo alguna que otra mañana de sábado a medio camino entre el té y los grafitos, todavía con legañas, daremos por bien todos los calendarios rotos, y seguiremos en la lucha.

viernes, 5 de septiembre de 2014

jueves, 4 de septiembre de 2014

miércoles, 3 de septiembre de 2014

martes, 2 de septiembre de 2014

Pájaro CLXXV



Quizá no era hoy el día, pero qué más da.
Doscientos cincuenta y cuatro días después, fruto de las ganas, la necesidad y una ventolera, regresa a mis horas este "Bombero es mi pasión" que tanto cariño ha ido recogiendo en sus orillas.

No me ha dado tiempo a pensar mucho, así que de momento arrancamos con lo que hay y luego ya veremos. Que no es poco.

miércoles, 22 de enero de 2014

Hasta luego


Esto no es un adiós, es un hasta luego.
Llega un momento en la vida en que sientes la necesidad de parar y, si puedes, has de hacerlo.

Para mí, ahora es ese momento: justo cinco años después de su nacimiento -se dice pronto- este blog se toma un descanso, se despide con este hasta luego, con ganas de sentarse en la orilla y mirar el mar, con ganas de dejarse llevar por el paso del tiempo y, por qué no reconocerlo, con ganas de no hacer nada, ese anhelado reto.

No puedo despedirme sin un gracias inmenso. A los que habéis estado ahí, detrás de mis locuras. A los que desde el principio os sumasteis con paciencia y a los que os habéis ido añadiendo con el paso de los días a esta bitácora a todas luces excesiva, absurda y desenfrenada.
A los asiduos, a los intermitentes, a los esporádicos. A los más críticos, a los que observaban en la sombra, a los osados, a los escépticos y por supuesto a los fieles, que sé que los hay.
Me he sentido más que acompañado en esta aventura que sin vosotros no hubiese sido lo mismo.

Volveré.
Serán tres, seis meses, no lo sé.
Volveré más calmado o no, más reflexivo o no. ¿Menos excesivo? Me río y me digo: quién sabe.
Pero volveré (como puede usted, lector de estas páginas, volver sobre las más de mil seiscientas entradas que aquí se quedan) por lo que no es cosa de volverse dramático, por mucho que a mí me guste.

Esto no es un adiós, es un hasta luego, así que, lo dicho: hasta luego, amigos.

P.D. Esto cuadraba bien como la razón 365 de por qué el fin del mundo llegó, así que así queda.
Aunque, eso es seguro...¡¡Mañana empiezo!!

martes, 21 de enero de 2014

Pájaros CLXXIV






En tu vuelo hay
alas de nube
y futuros inciertos.

domingo, 19 de enero de 2014

Mañana empiezo CLXXXVIII




En tu noche negra
no hay dibujo que ilumine
los trazos perdidos
de mis ceras Manley.