jueves, 30 de noviembre de 2017

Viaje a Jordania (I)
































Jordania aparece hoy en mi mesa (en mi ordenador, en mi retina, en mis recuerdos) con la alargada forma vertical que la envuelve.
Como un desfiladero, como una grieta, como un misterio.
Jordania en transito, en continuo movimiento. Al calor de las más duras horas el día o con el resquebrajado frío que se manifestaba al llegar la noche. Una Jordania seca, una Jordania altiva, con ribetes misteriosos.
En esa aparición llegan los lugares e, inevitablemente, está Petra. Con la misma rotunda verticalidad que el resto de imágenes. Con toda la magia de los ecos inasibles.
Y yo dejo que, verticales como son, se alarguen en mi memoria -Jordania y Petra, Petra y Jordania- mientras el frío renovado se cuela en el salón y en mis eternas ganas de mochila y viajes.